Article La retícula mexicana | TRENDHAL _ Observatorio de Tendencias (in Spanish)

La retícula mexicana

México asiste a un destacado crecimiento en cuanto a nivel de apreciación del diseño y el arte se refiere. Un interés que parte de las nuevas propuestas de jóvenes diseñadores, quienes se encargan de asimilar las tendencias internacionales e implantar sus propias interpretaciones; un trabajo propositivo en el que destaca la integración de motivos, materiales y procesos locales.

Tras el éxito que han tenido las llamadas Design Week o Semana de Diseño en diferentes países, durante el 2013 los diseñadores mexicanos se plantearon ampliar su propia celebración y acercarla al gremio.

Hace unos meses, concretamente en octubre, se realizó la primera edición del Abierto Mexicano de Diseño: una semana de exposiciones, eventos, charlas y talleres donde el diseño se presentó como un gran colaborador de los oficios y de las artesanías.

Esta relación oficio/artesano/arte/diseñador fue el eje principal de muchos de los proyectos que se presentaron en este evento, reforzando la tendencia vigente en el universo del hábitat mexicano.

Uno de los recursos más interesantes abordados por un amplio número de propuestas, es la conexión entre los tejidos y texturas que traspasan materiales y se vuelven objetos por sí mismos. Se trata de bordados que parten de patrones gráficos en los que se juega con las geometrías y líneas reticulares. Un ejemplo interesante es la pieza de Christian Pacheco Quijano -también conocido por su nombre artístico: Kimbal-, diseñador gráfico que trabaja con la mística mexicana. En este proyecto explora nuevas superficies y traslada bordados tradicionales a grabados por corte láser en madera.

Otro proyecto ejemplificador es el tapete Huichol de Elissa Medina, inspirado por la artesanía huichol de Oaxaca, donde se usan pequeñas cuentas coloridas -conocidas como chaquiras- para adornar piezas decorativas. En el proyecto, las partes conforman el todo, como pixeles hexagonales que se organizan para dar forma a una imagen.

Las figuras poligonales también estuvieron muy presentes en varias propuestas, incluso en objetos sorprendentes, como el juego The Grid de Estudio Víctor Alemán.

The Grid funciona de manera similar al dominó, pero en lugar de puntos las fichas tienen diferentes texturas de madera, las cuales se van acomodando de manera en que haya 3 caras iguales juntas, siendo el ganador quien se quede sin fichas. Una de las ventajas que propone este juego es que no hay que guardarlo una vez terminada la partida, pues su estética le permite pasar por una pieza decorativa.

Polígonos, fractales, estructuras de panales, geometrías de inspiración  natural… En muchas piezas de mobiliario se replica esta armonía, como en la mesa de centro ornamental para interiores Vita, en la se integra plantas que sobresalen por los diferentes planos rectangulares de su sobre; una propuesta diseñada por Raquel Jiménez quien, junto a otros estudiantes, formó parte de la iniciativa Decode, desde donde se generaron propuestas de diseño muy sugestivas.

Otro de los proyectos de Decode fue Burrón de Alejandro Macías y Marcelo Martínez, un trabajo inspirado en el burro de carga, cuyo diseño se vincula a la corriente actual sobre el empleo de texturas geométricas con motivos que también recuerdan a los bordados de Oaxaca. En ambos casos, éstos se presentan en bajo relieve sobre las superficies del mobiliario.

Existen patrones que también se basan en dobleces y plegados, como en el caso de AmoATO studio, interesados por las geometrías facetadas. En su primera colección de muebles Tessella, se aprecia una clara influencia del origami y los pliegues de papel, aplicados como patrones en textiles y superficies de distintas piezas.

Tras observar varias propuestas, llama la atención que esta tendencia sea liderada especialmente por diseñadores jóvenes, o incluso estudiantes, quienes apuestan por la experimentación como parte importante de su propio proceso de aprendizaje; un trabajo que identifica y refuerza el amplio bagaje cultural del país a través del empleo de innumerables técnicas tradicionales y artesanales para buscar un futuro de prosperidad y crecimiento colaborativo.

Alejandra Antón & Alfonso Díaz.

2014  Trendhal ©